martes, 15 de septiembre de 2009

Agua, fuente de vida,
Manantial caudaloso,
Como nuestro amor, nuestro cariño,Tierno, divino…
Nuestros besos,
Nuestros susurros ,Entre acordes hechos de músicas celestiales,Recorren nuestro más profundo ser…
Nos conmueve el más sutil roce,
La suavidad de la piel…
Nuestra sed es insaciable,Bebe del sudor más dulce Que emerge del amor más puro…
Goce de dos cuerpos,
Plenitud de dos almas,
Se confunden las palabra
Miradas al infinito,
Guiadas por el placer más sublime,
Se oyen nuestros gemidos,
Nuestros latidos,
Se perciben nuestros deseos Desde el más claro cielo…
Amor mío, ¡cuánto te quiero!
Amada mía, ¡cómo me deseas…!Abrazos de miel, tejidos de ternura…Cuerpos unidos en vida, muerte divina…
Sobresaltos, nuevas canciones…
Tu luz es la que más brilla
En mi eterno viaje…
Tu voz es la más suave,
Para apaciguar mi pasión salvaje…

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