martes, 10 de agosto de 2010

NO ES QUE MUERA DE AMOR MUERO POR TI



No es que muera de amor, muero por ti.
Muero por ti, amor, de amor por ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma de ti y de mi boca de ti
y de lo insoportable que yo soy sin ti.
Muero por ti y de mi, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido amor q siento



Muero en mi cuarto en el  que estoy sola,
en mi cama en la que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo misma.



Muero en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros, separados del mundo,
dichosa, penetrada, y cierto , interminable.


Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.



Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos obscuros e incesantes.



Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte ,amor, muero
En el pozo del amor a todas horas,
Inconsolable, a gritos,
dentro de mi, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.



Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.






No hay comentarios: